Qué es la terapia por el arte

A veces nos parece que los problemas nos superan y pensamos que no vamos a poder con ellos. Se agigantan como sombras en la noche, nos sentimos solos, pensamos que esto sólo nos sucede a nosotros y dudamos acerca de si alguien podrá escucharnos.

Quizá podemos encontrar un oído amigo, pero además de escucharnos posiblemente sólo pueda hablarnos de su propia experiencia.

Si podemos ir más allá de nuestros prejuicios y temores podemos pedir ayuda. La consulta a un psicólogo es siempre una tarea compleja y difícil para el paciente: encontrar alguien a quien confiar nuestras historias más íntimas, obtener una orientación que nos aclare y abra una perspectiva distinta.

Puede ocurrir que las palabras nos queden cortas para decir lo que sentimos, con ellas podemos engañarnos a nosotros mismos y defendernos para no ver la realidad.

En este sentido, el método de terapia por el arte nos puede ser útil como la vía para acceder al conocimiento de uno mismo. Margaret Naumburg, una de las creadoras de la terapia por el arte, decía que favorece justamente ese tipo de expresión de la experiencia interna porque actúa como una comunicación simbólica inmediata que supera las dificultades inherentes al lenguaje verbal. Afirmó que “el procedimiento de la terapia artística se basa en el reconocimiento de que los pensamientos y sentimientos humanos que derivan del inconsciente se expresan con más facilidad en imágenes que en palabras”.

La terapia por el arte tiene sesenta años de historia, comenzados en la década del 50 en EEUU, desarrollados en Europa y en América Latina.

La idea básica de la terapia por el arte es favorecer la producción personal espontánea en grupo, usando técnicas y materiales plásticos (pintura, collage, modelado), literarios, musicales, etc. Los obstáculos para producir y la obra misma son interpretados en una tarea dirigida por los coordinadores con la participación de los miembros del grupo.

También es posible trabajar en forma individual, es decir, el terapeuta con un paciente.

Decía Naumburg: “El terapeuta no interpreta el arte espontáneo del paciente, sino que alienta a éste con distintas técnicas para que descubra por sí mismo el significado de sus expresiones inconscientes…”

Cada reunión de taller tiene un momento especial dedicado a la reflexión y elaboración sobre el trabajo realizado.

Para incluirse en un taller de este tipo no es necesaria una preparación técnica artística previa, ni aptitud especial, ya que los recursos personales básicos los tenemos todos: problemas a expresar, conflictos a resolver, ideas y sentimientos que buscan una forma, unos colores, un relato para plasmarse. Y todos tenemos la posibilidad de desear y de crear.

joseHuberman2